"Nunca volveré a competir con el Hummer o con el equipo de Gordon"

Las relaciones entre el cataría Nasser Al-Attiyah y el norteamericano Robby Gordon parece haber llegado a un punto crítico después de abandonar el ganador del Dakar 2011 la edición de este año.

Después de varios problemas mecánicos a lo largo de las etapas, y a pesar de dos victorias de especiales, Al-Attiyah se vio obligado a retirarse debido a un problema con la correa de distribución, lo que propició que Nasser mostrau un importante enfado: "Nunca volveré a competir con el Hummer o con el equipo de Gordon", dijo el ganador de la pasada edición del Rally Dakar, el cual pagó unos 500.000 dólares para poder competir en el Dakar 2012 con un Hummer después de que Volkswagen no le pudiera facilitar cualquier tipo de posibilidad de una participación de manera semi-oficial con alguna de las monturas de la edición pasada.
Robby Gordon, el mentor del proyecto, defendió y sostuvo que el fallo no es del Hummer H3 y sí del piloto por haber estado "pisando el acelerador demasiado fuerte". Y con motivo de su triunfo en la novena jornada admitió que "con esta victoria, hemos demostrado que el coche puede estar en el candelero. Si él se quería ir, no sé qué estaba haciendo aquí todos estos días. Para mí es el fin de la historia".

No solo fueron los problemas del alternador en los últimos días, ya que antes Nasser sufrió con el sistema eléctrico y la presión de su coche, hechos que molestaron al ganador del año pasado. “En toda la carrera tuve problemas, debí detenerme entre dos y cuatro veces por etapa por distintos inconvenientes. Esto se acabó. Me voy a casa. No aguanto más”, dijo enojado a la prensa internacional. Nasser tendrá que regresar a su país sin la gloria de ganar un nuevo Dakar. Este año participará en el Campeonato de Rally Mundial y, ahí, buscará su revancha.

Para Al-Attiyah la gota de agua que colmó el vaso con el Hummer fue el problema con la correa de distribución, como dijo la pareja compuesta por los chilenos Fernando y Álvaro León, que explicaron que el piloto de Qatar no quiso que les ayudaran."Lo vimos parado y nos detuvimos para ayudarle. Nos mostró que su problema era la correa de distribución y que estaban empezando a repararla con tiras de plástico. Le ofrecimos una correa que teníamos en nuestro coche, pero que no era exactamente la misma, pero muy similar con algo así como de dos centímetros de diferencia, pero él se negó. Dijo que el camión de asistencia estaba detrás, pero creo que como estaba allí de pie durante mucho tiempo y como tendría que llegar en el último lugar ese no era su objetivo", agregó, señalando la simpatía de Al-Attiyah.
"Me dijo que no, que nos quedáramos con nuestra correa porque entonces podríamos ir con más seguridad hasta el final de la carrera. Así que nos fuimos a nuestro coche, pero él vino y nos apretó correctamente los cinturones de seguridad de uno y otro, mostrándose súper agradable ", concluyó Álvaro León.

